*Ligazón, de Ramón María del Valle-Inclán es una pieza donde la realidad se deforma para mostrar su lado más grotesco y trágico. Nos situamos en una taberna de la Galicia mítica, regentada por la dueña y su hija. Ésta será víctima de las intenciones de su madre, que junto con otro personaje pretende vender su virginidad al primer hombre con algo de riqueza que ha pasado por allí. La historia transcurre entre lo ritual y lo macabro, con personajes deformados por la fatalidad y un lenguaje poético que choca con lo esperpéntico de la escena que hasta en algún momento puede provocar risa. Esa risa provocada quizá por vernos reflejados en ese espejo grotesco. Valle-Inclán nos sumerge en un mundo de sombras, pasiones y destinos sellados, donde el amor no es más que una atadura violenta. Un espectáculo impactante, cargado de simbolismo y crítica social.